Paisaje, Estampida de Tortugas

Recorrer, caminar, divagar por alguna ciudad. ¿Desde qué lugar y con qué propósito?  Disminuir la velocidad, detenerse y contemplar. Dirigir la mirada a una serie de detalles que hacen parte de nuestra vida cotidiana.  Distintos paisajes que habitamos y nos dan forma. Nosotros somos tres personas que se encontraron, casualmente, en distintos lugares de la ciudad, en distintos momentos.

Esta es una obra interdisciplinaria en la que nos hemos planteado distintas posibilidades de convivir con el entorno, con los distintos paisajes citadinos, dialogar, reconocerlos y reconocernos en ellos, desde la familiaridad y los recuerdos. Se abordan planteamientos acerca de la percepción del tiempo, de la aceleración, de cómo los espacios cada vez son más reducidos, para la duda, el titubeo, para el ocio y la divagación. A partir de la observación de los distintos paisajes, lo que nos implica, lo que se mantiene y lo que cambia, lo que percibimos y lo que pasamos por alto, lo que nos avasalla hasta deprimirnos y las zonas en las que aún encontramos aliento. Tal vez en acciones simples, pero poderosas, inherentes a la mayoría, pero minimizadas por el entorno. Salir a caminar, distraerse, deambular, detenerse, contemplar un paisaje, el que corresponde a este momento.