Prohibido Mirar al Piso

“Aburrirse-sentirse infinito. Percibir cada latido de nuestro pulso, cada rayo de luz o gota de agua que cae, cada murmullo que se produce, cada emanación que se exhala; percibir lo inmediato y lo lejano, lo imponderable y lo fácil, lo perenne y lo sombrío y lo evidente o confuso que pudiera haber en cuanto nos rodea, en cuanto rodeamos.” Francisco Tario.

El proyecto toma como punto de partida la novela Apuntes desde el subsuelo de Fiodor Dostoievski, anclando la investigación escénica en el tema del aburrimiento.

Hoy en día pareciera que está prohibido aburrirse, en medio del siglo XXI, la modernidad y el bombardeo de imágenes y tecnología nos condenan a vivir en un ritmo acelerado, sin poder detenernos a aburrirnos. ¿Por qué está mal aburrirse?

El aburrimiento como a columna vertebral del ser. Porque nos aburrimos es que creamos algo, porque nos aburrimos es que nos enamoramos, que nos desenamoramos, que nos volvemos a aburrir, que escribimos libros, que inventamos cosas, que componemos música, que bailamos, que hacemos nada, que miramos el piso, y nos preguntamos qué hay detrás de esa grieta, por aburrimiento nos dan ganas de que alguien nos aviente por la ventana, por aburrimiento nos atrevemos a adentrarnos en las profundidades de nuestro ser.